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Lo bueno si breve, mejor... Tal vez no sea la mejor
frase para repasar lo que fue una precipitada fecha con las mejores
intensiones y con bastante mala suerte, por no decir intolerancia...
Desde temprano la gente se dio cita en el
lugar elegido para el evento y poco a poco fueron llegando grupos
de chicos y chicas que querían rock. El ambiente en el recinto
era caluroso y ameno, la cerveza corria entre los abrazos y el humo.
La concurrencia muy ordenada e inquieta quería ver a las
bandas y dejaban notar su impaciencia espiando hacia el recinto
donde se había ubicado un pequeño escenario con una
bandera como fondo que fue la reina de la noche.
La puntualidad no fue la esperada y cuando
Desertico se dispuso a arrancar la noche ya era bastante
más tarde de lo anunciado. Poco a poco y conjuntamente con
la intensidad de la música el calor fue dominando la sala
sucediéndose uno tras otro los temas ante la multitud de
gente que disfrutaba de un buen show sentados en el suelo y parados
en el fondo humeante. Sobre el final del extenso repertorio de la
banda que abrió la noche se produjo un éxodo masivo
hacia la barra en busca de cerveza...
Con el mejor de los ánimos y con un
breve parate de por medio Low Valium subió y arrancó
un intenso y caluroso show con Coda, un brevísimo
tema que fue el preludio avizor de lo que seguiría con el
devenir de la música. Con un público totalmente enardecido
y la la sala repleta coreando Letanía, la banda
se dispuso a desplegar su buena dosis de riffs rockeros y sus melodías
hipnóticas, pero en mitad de El Fumadero, llegó
la advertencia de suspensión por parte de la policía
quienes amenazaron con incautar todos los equipos y clausurar el
local que supuestamente contaba con habilitación pero que
en realidad fue una vil mentira de los dueños del recinto.
Ante el imprevisto, Low Valium decidió sobre el
escenario tocar dos temas y despedirse y así continuaron
el show con Chinito, el cual tuvo una intro muy tranquila
y sentida, para elevar los decibeles y llevar al público
al prematuro climax de la noche con el archicoreado himno a la cannabis:
Widow... A esta altura del show daba igual que ingresara
la fuerza policial. El calor, el humo y el público enardecido
coreando y saltando originaron un final caliente y demoledor.
Luego la incertidumbre se codeó con
la sed y las idas vueltas y se anunció la cancelación
definitiva del show, por razones de fuerza mayor. Lamentablemente
quedaron sin tocar Stonerwitch y Sick porky.
Pero ni el público que se dio cita,
ni las bandas querían terminar la noche así. Y la
gente de Sick porky y el grueso del público se movilizaron
a rockear lo que quedaba de la noche en una sala de caballito.
El Stonerfest terminó con
un sabor agridulce debido a la suspensión, las emociones
se mezlcaron y dieron fin a una fecha que prometía continuar
con el mejor de los ánimos hasta que saliera el sol. Lamentablemente,
ya sea por la vil mentira de los dueños del lugar quienens
aseguraron tener habilitado el local, la intolerancia de los vecinos
del barrio que desde temprano se acercaron al local investigando
la procedencia de los ruidos molestos (léase música)
o por la inoperancia policial que quedó totalmente demostrada,
los mismos que deberían estar "al servicio de la comunidad"
y se acercaron prepotentemente al lugar en busca de llegar a algún
arreglo... el final precipitado no fue el esperado y de ahí
en más todo fue cuesta abajo mientras la gente se retiraba
tranquila y con ganas de más... mucho más...
Una noche donde la intolerancia y la prepotencia
triunfaron sobre el rock... pero no lo doblegaron.
Quedó demostrado con las actuaciones
de Desertico y Low Valium que no solo hay buenas
propuestas musicales sino que además están vivas y
prometen dar batalla.
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