Digan lo que digan, vamos a sostener la posición de que se debe despenalizar la tenencia para consumo que castiga a los chicos. Perseguiremos a los narcos, no a los pibes
Aníbal Fernández
Estudio de merkado
La insistente frase del ministro de Justicia y Seguridad se viene repitiendo cual letanía en los medios desde que anunciara en la cumbre de Viena que la política del gobierno apunta hacia la despenalización del consumo. A la voz de "no persigana a los perejiles" Aníbal Fernández avanza en el debate sobre un tema que eriza los pelos de la cúpula de la Iglesia. Ahora utilizarán al INDEC como palanca para impulsar la despenalización? Qué se trae detrás del bigote, el ministro? En esta nota esbozamos algunas hipótesis que en otros medios simplemente no vas a leer...
Despenalización si, despenalización no. Lo que estamos debatiendo parece mentira en pleno siglo XXI pero las sociedades evolucionan lentamente como placas tectónicas que se van acomodando en las diferentes eras geológicas y la mentalidad de una sociedad puede llegar a tardar siglos en asimilar los cambios. Que se trae Aníbal Fernandez detrás del bigote? Por más buena onda que quiera aparentar confesando que es padre de un hijo adolescente que escucha los Redondos ( y más alla que estamos no solo a favor de la despenalización sino de la libertad de cultivo) las declaraciones del ministro hay que tomarlas con cautela. Por qué la derecha se desgarra las vestiduras y golpea las puertas de la Iglesia para que haga uso de su poder de cohersión? Por qué a pesar de que muchos excelentes profesionales consumimos marihuana habitualmente (sin que esto nos impida realizar nuestras actividades cotidianas) un sector de la sociedad sigue empecinado en calificar de enfermedad el consumo de cannabis? Por qué si hasta el año 1930 el cáñamo (cannabis industrial de menor concentración de THC) era usado con fines medicinales, textiles, en la imprenta y un sin fin de usos. Una planta milenaria que vio su prohibición en el siglo pasado. Que temían los prohibicionistas del uso de esta planta milenaria? Tal vez entre muchas otras cosas que se les escapara un gran (pero gran) negocio… Y Aníbal Fernández no está exento a esta observación.
Se insiste en calificar de “enfermos” a los consumidores de cannabis y como tales deben ser tratados por especialistas en clínicas de rehabilitación, en las cuales utilizan drogas químicas y sintéticas para controlar, neutralizar y destruir la conciencia y la voluntad en pos de re-educar al “enfermo”. Qué tiene de enfermo un tipo que se fuma un porro en el horario de almuerzo y regresa luego de una ardua jornada a su hogar a disfrutar de sus hijos, sus juegos, caprichos y salidas insólitas? Por que se insiste con demonizar la cannabis y las plantas enteógenas, plantas que durante siglos fueron sagradas en diferentes culturas? No será que de esta forma mutan la apariencia del negocio? El primer gran negocio es el narcotráfico. Con autocultivo se mata al narcotráfico. El segundo gran negocio es la rehabilitación. Cuantas clinicas de rehabilitación de drogadicciones son gratuitas en el país? Quienes son los dueños de las clínicas privadas? Clinicas privadas de rehabilitación, el segundo gran negocio. Qué mejor forma de manipular personas que empastillandolas hasta la medula hasta dejarlos babeando en un rincón implorando por un cigarrillo que nunca llega?
Argumentando el gasto inútil en que incurre el Estado cada vez que se procesa a algún perejil por tenencia de estupefacientes (totalmente cierta) y el llamado a perseguir a los narcotraficantes (jajaja a Duhalde no le va a gustar Aníbal!)
Busca acaso este gobierno que se las da de progresista (y termina siendo un rejunte de oportunistas) seducir el voto de los consumidores profesionales de entre 25 y 30 años?
Cuál es la maniobra que se trae entre manos el gobierno al instrumentar al INDEC para realizar una encuesta-sondeo-estudio de merkado?
Con quien está entongado Aníbal Fernández para impulsar tan fervientemente la despenalización ante la retrógrada oposición episcopal y una sociedad que se resiste al cambio cultural?
Los interrogantes son muchos y desde la redacción de Cultura cannabis / Portal stoner cada vez estamos más asombrados de los dichos de Fernandez del que desconfiamos por su inquietante bigote y más asombrados aún por la polémica entre prohibicionistas / despenalizadotes tan desinformados unos y otros.
El debate sigue sin ser serio mientras se siga considerando como enfermos a los consumidores. Acusado de armar cortinas de humo, las declaraciones de Fernández parecen férreas afirmaciones a priori. No es que no deseamos la despenalización, tan solo no queremos ser parte del rebaño del pastor arreado al matadero.
Cabe aclarar (sobre todo a la mitad antiprohibicionista que confunde a un fumón con un delincuente seguramente lobotomizado por las pelotudeces en las que incurre Chiche Gelblum y compañía nefasta) que despenalizar la tenencia para consumo NO SIGNIFICA legalizar. Con los razonamientos de Radio 10 del estilo de “traficando en pequeñas cantidades todos los días me lleno de plata como transa amparado por esta modificación a la ley de drogas” y la Iglesia queriendo tener ingerencia aún sobre el Estado en pleno siglo XXI solo podemos esbozar una triste conclusión: nuestra sociedad no está preparada para un debate serio sobre drogas (por qué insistimos en llamar droga a una planta!) mientras reine la intolerancia, la ignorancia y el rancio conservadurismo amalgamado con quienes sustentan el poder y lo perpetúan… Para cuando libertad dentro de la cabeza, para cuando una verdadera libertad?
Por Funkangular
Fuentes:
Historia de la marihuana
Despenalización
Consumo de drogas
Fernandez vs la Iglesia

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